viernes, 21 de mayo de 2010

Llegada a Valladolid

Era un día entristecido, lluvioso y un poco misterioso, las calles estaban llenas de penumbras y secretos susurros. La atmósfera pronosticaba que algo tuviera que ocurrirme, y no una cosa feliz. Paseaba lentamente por las calles para conocer mejor mi nueva posada y diferentes raros pensamientos me daban vueltas por la cabeza. Entre otros, soñaba con mi amor, la dama más bella que la salida del sol, una rosa o cualquier cosa en este mundo. Hasta ahora no puedo tomar en consideración que mi vida y mi inspiración me abandonó. Hablando francamente estoy pensando en ella sin cesar, me obsesiona su retrato, me siento como un moribundo y sólo ella me podria revivir... ahora ya no existe nada… ese maldecido día me pareció que ella volvió a mi lado para quedarse conmigo para siempre, que todo lo que sucedió en Madrid fue sólo una cruel pesadilla. Estuve seguro de que ella me miraba desde una esquina con ojos ardiendos... no se qué hacer, estoy obsesionado por su rostro... de nuevo me estoy volviendo loco... No creía que iba a ser tan difícil aprender a vivir sin ella...

domingo, 16 de mayo de 2010

Nueva etapa de mi vida


Ayer me informaron de que la Corte se iba a trasladar a Valladolid. Decidí irme con ellos. Creo que será un buen comienzo de mi nueva vida, un paso para adelante. Ahora que no hay nada ni nadie que me detenga aqui, veo que es la mejor opción.


Nunca olvidaré lo que viví aqui, nunca olvidaré a Cecilia, pero tengo que aprender a vivir sin ella y sé que quedándome en esta ciudad va a ser difícil. Todavía su recuerdo vuela por las calles, por las que andábamos cogidos de la mano, hasta que el cansancio en sus alas lo lleva a mi casa para que se duerma en mi cama. Todavía siento su olor a jazmín en mi almohada y veo su rostro al amanecer. No puedo seguir asi. Mañana mismo cojo mis maletas y me voy a Valladolid - la ciudad donde voy a empezar la nueva etapa de mi vida.

Amor constante más allá de la muerte...


Cecilia ha muerto y con ella se ha marchado una gran parte de mi alma. Mi corazón se muere de añoranza... Nadie sabrá llenar el vacío que ha dejado dentro de mi. Si pudiera dar marcha atrás al tiempo...ahora sólo me queda llorar y poner mis lágrimas sobre el papel junto con mi tristeza, añoranza, amor y recuerdos...


Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevaré el blanco día, y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.


Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido:

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

viernes, 14 de mayo de 2010

Una sonrisa, un adiós...

Siento que el tiempo se nos escapa entre los dedos como granitos de arena... Creo que lo que tengo que hacer ahora es darle a Cecilia toda la felicidad que tanto soñaba, que tanto deseaba y que nunca ha tenido. Sé que tengo poco tiempo, pero voy a hacer que estos últimos dias sean para ella lo mejor que ha pasado en su vida.
Lo primero que hice fue regalarle un clavel rojo, que es su flor favorita y antes me había confesado que deseaba que el amor de su vida le regalara uno. Sacarle una sonrisa es un alivio para mi alma. Me siento feliz cuando la veo sonreir junto a mi aunque sé que pronto me tendré que despedir de ella con un "adiós"... Con lo difícil que era para mi decir "hasta mañana"...

miércoles, 12 de mayo de 2010

Mi mundo se derrumba


Era el hombre más feliz del mundo. Nada se podía comparar con lo que sentía en aquel momento. El fuego que corría por mis venas, el alma que ardía del amor... Cecilia me confesó que su corazón, desde que nos encontramos por primera vez, cambió de ritmo, empezó a latir más rápido, latir sólo por mi. No me puedo perdonar que, sintiendo lo mismo desde el primer momento, estando cada día tan cerca, perdimos tanto tiempo.

Y ahora....me arrepiento mucho más...

Cecilia me confesó también lo que me había ocultado el día que la vi correr con los ojos llenos de lágrimas, y lo que me ocultaba todo ese tiempo. Me explicó que no podía dejar que yo me enterase de lo que sentía por mi, y claro, que yo me enamorase de ella porque no quería hacerme sufrir. No quería que, recién enamorado, la tuviera que perder y que me quedara con una gran herida y un vacío en mi alma.

Cecilia está enferma... Me dijo que era una enfermedad desconocida, que nadie sabía decirle lo que le pasaba. Lo que estaba claro era que esa enfermedad poco a poco la iba matando... Yo me quedé de piedra cuando me lo contó. Sentí que mi mundo se derrumbaba. No sabía qué decir, ni cómo actuar. Lo que se me ocurrió fue abrazarla muy fuerte para que mis sentimientos se le transmitieran sin palabras.



...Y sabes
que eres la princesa
de mis sueños encantados...



viernes, 7 de mayo de 2010

Un poema para mi querida

Fue Pedro quien me convenció a decirle a Cecilia lo que siento por ella. Yo mismo tenía unas ganas enormes de confesarle mis sentimientos, pero no tenía valor. Temía que esto podía hacer que se rompiera nuestra amistad. Pero no podía aguantar más. Cada momento a su vera y sin poder tocarla ni besarla, era una tortura para mi. Le dedique un poema, y se quedó con los ojos llenos de lágrimas cuando se lo recité. Pero no eran lágrimas de tristeza, como aquellas que le llenaban los ojos cuando hablé con ella por primera vez, eran lágrimas brillantes, lágrimas de una mujer que llevaba toda su vida esperando un gesto como aquel que le regalé yo.


Es hielo abrasador, es fuego helado,
Es herida que duele y no se siente,
Es un soñado bien, un mal presente,
Es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
Un cobarde con nombre de valiente,
Un andar solitario entre la gente,
Un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
Que dura hasta el postrero paroxismo;
Enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¿Mirad cuál amistad tendrá con nada
El que en todo es contrario de sí mismo!






jueves, 6 de mayo de 2010

Mi amigo Pedro

Hace muchísimo tiempo que no escribo. En junio recibí el grado de Bachiller y me matriculé en Teología.
Desde que hablé con Cecilia por primera vez, no la dejo ni un momento. Siempre estamos juntos: en la universidad y después de las clases. Esos tres años que he pasado viéndola día a día aún más me aseguraron que es la mujer de mi vida. A ella también le gusta pasar el tiempo conmigo, aunque todavía no sabe lo que siento por ella. Solo se lo dije a un gran amigo mío, Pedro Téllez Girón, hijo del II duque de Osuna. El sabe todos mis secretos, le tengo mucha confianza y sé que siempre puedo contar con el.
Lo conocí hace un año más o menos, cuando vino a Madrid con su mujer Catalina Enríquez de Ribera y Cortés Zúñiga, hija de los Duques de Alcalá de los Gazules , una de las más grandes y ricas casas nobiliarias de Andalucía, y además nieta de Hernán Cortés!